CAPÍTULO 45**
Las mesas se alinean a los lados de la habitación, creando una especie de pasillo hacia la mesa principal. Sí, Alexia, allí es a donde tienes que llegar, pienso. Beck comienza a caminar, guiándome a través de la pista de baile, por el pasillo hacia la mesa principal. La habitación está completamente en silencio, excepto por el sonido de mis tacones golpeando el suelo de madera de la pista de baile. La mano de Beck descansa en la parte baja de mi espalda, y su pulgar traza círculos