CAPÍTULO 15**
Antes de llegar al final de las escaleras, se dio la vuelta y se inclinó para susurrarme al oído :
— Oh, y nada de malas palabras, princesa. No quiero ensuciar esa boquita tan bonita — dijo con una sonrisa y un guiño. Mi boca se abrió de par en par.
— Oh, te voy a mostrar algunas de las palabras favoritas de mi « boquita bonita ». Como… — él cubrió mi boca con su mano.
— Ah, ah, ah… No iría por ahí, cariño. Estaría más que feliz de castigarte — dijo, con la voz ronca. Mi cara se p