Capitulo 37. Despertar.
Susie despertó lentamente, la conciencia regresando a su mente como una niebla que se disipa al amanecer. La primera sensación fue el frío en sus mejillas, un contraste marcado con el calor de la fiebre que la había atormentado durante días. Abrió los ojos con dificultad, y el mundo a su alrededor se presentaba como un borrón de sombras y luces difusas. La habitación estaba sumida en una penumbra tranquila, iluminada solo por el tenue resplandor de la luz que se filtraba a través de las cortina