Mundo ficciónIniciar sesiónDonato se removía bajo la atenta mirada de los De Luca, los reyes creían que la culpa que se reflejaba en el rosto del mellizo de su reina se debía al enorme error que había supuesto llevar a su mascota a su boda, no sabían que su cuñado tenía intenciones de matarlos, no tenían como saberlo.
— Don, deja de preocuparte, todo saldrá bien. — Donato Constantini pocas veces sintió lo que era la vergüenza,







