Mundo ficciónIniciar sesiónValentina.
Se veía tan hermosa, tan culta, toda una dama de sociedad, pero cada vez que veía a mi madre sus ojos que siempre parecían brillar se cubrían con la oscuridad del odio y recelo, no la comprendía, mi madre siempre fue muy amable con ella, incluso cuando la hecho del orfanato.
— Abuelita.
— Dime princesa. — ella fue la primera en llamarme de esa forma, mi abuela Camelia.
— &iq







