29 Culpa.

Valentina.

Se veía tan hermosa, tan culta, toda una dama de sociedad, pero cada vez que veía a mi madre sus ojos que siempre parecían brillar se cubrían con la oscuridad del odio y recelo, no la comprendía, mi madre siempre fue muy amable con ella, incluso cuando la hecho del orfanato.

— Abuelita.

— Dime princesa. — ella fue la primera en llamarme de esa forma, mi abuela Camelia.

— &iq

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