Narrado por Anya
El eco de mis propios gritos rebotaba en las paredes de piedra. Mis muñecas ardían por las cadenas de hierro encantadas que las sujetaban sobre mi cabeza, suspendida en el aire como un sacrificio esperando su sentencia. Cada vez que intentaba convocar mi magia, un dolor desgarrador me atravesaba el cuerpo, como si la misma oscuridad que me rodeaba se alimentara de mi poder.
Morgana me observaba desde su trono improvisado, con una sonrisa burlona curvando sus labios. Sus ojos, d