Narrado por Anya
El amanecer trajo consigo un aire pesado, cargado de silencios y promesas que no sabía si podría cumplir. El fuego en la chimenea se había extinguido, dejando solo brasas incandescentes que parpadeaban débilmente en la penumbra de la cabaña. A mi lado, Aiden dormía con una expresión tranquila, su brazo rodeando mi cintura como si incluso en su sueño temiera que desapareciera.
Deslicé mis dedos por su rostro, delineando la línea de su mandíbula, la curva de sus labios, la tensió