Narrado por Anya
El silencio que siguió a la partida de Morgana se sintió más pesado que cualquier batalla. Aiden no me soltaba, su agarre firme en mi brazo como si temiera que, si me dejaba ir, desaparecería. Pero lo que él no sabía era que ya me sentía perdida. Algo dentro de mí había cambiado. Algo se había despertado.
—Anya —su voz fue apenas un susurro, pero cargada de urgencia.
No respondí. No sabía qué decir. Mis pensamientos estaban atrapados en un torbellino de dudas y miedo. Había sen