A ti, te deseo a ti.
Era tarde, Kate despertó miró por la ventana y notó que ya estaba oscuro, Bastien la tenía abrazada fuertemente desde su espalda, sentía su respiración en su cabello, una sonrisa se dibujó en sus labios, sus brazos protectores se cruzaban, uno por su pecho y el otro por su abdomen pegándola cada vez más contra su pelvis, Kate empezó a pasar la yema de sus dedos por sus brazos, dejando besos, después de unos minutos sintió un beso en su cuello.
¿Dormiste bien?
Sí, dormí mucho, ya es tarde, que