Diablo 👿
Su trasero rebotando en mi regazo parecía tener vida propia. Luna gemía bajito, mordió su labio y se movió más hondo, encajando hasta el fondo en mi polla. Estaba sin bragas debajo de ese vestido, y ya ni siquiera recordaba por qué había venido a hablar conmigo. Solo sé que me estaba volviendo loco.
Tiré de su cabello hacia atrás y lamí su cuello despacio.
Ella bajó de nuevo, con fuerza, y gimió alto. La sala estaba vacía, pero aunque hubiera gente, que le den. Luna era mi perdición y