Luna
Bajé la calle arreglando el top, el viento de la mañana golpeando mi rostro e intentando disimular el desorden que aún había en mi cuerpo. El short apretaba más de lo normal después de todo lo que había pasado —o tal vez solo era impresión, tal vez mi cuerpo aún estaba demasiado sensible. Sentía la piel marcada por donde él había pasado la mano. Y los dientes también.
Doblé la esquina y me encontré de frente con Tatiana apoyada en un muro bajo, con shortcito vaquero y top blanco, hablando