CAPITULO 25
Solo estoy siendo precavido, ¿por qué se enfada tanto conmigo? No puedo simplemente expulsar a los paramédicos de la casa; estamos a nada del parto y los podemos necesitar en cualquier segundo, pero ella está profundamente molesta porque aún siguen aquí, vigilando como estatuas en el vestíbulo. Ayer nuestra discusión escaló tanto que, por primera vez en mi vida, alguien me envió a dormir al sofá de la sala. A mí, en mi propia mansión. Me preocupa su bienestar y el de mi hija más que nada en el m