CAPITULO 15
Salir de la inmensa mansión Ainsworth es lo que más deseaba en este preciso momento, casi como si mi vida dependiera de ello. La madre de Eros me va a volver completamente loca con tantas precauciones exageradas que tiene conmigo y con el supuesto heredero. En verdad, ya estoy harta de que quiera manejarme a su antojo en cada segundo del día, tratándome como si fuera su esclava personal o una muñeca de porcelana a punto de romperse. Me impone dietas, me vigila los pasos y hasta controla mis hora