Mundo ficciónIniciar sesiónMIENTRAS TANTO…
Cuando el coche se detuvo ante el portón de rejas doradas, Katsumi bajó, llevaba el abrigo colgado del antebrazo, los guantes y el gorro dentro de su bolso.
No pensó en resguardarse de la nevada, solo quería entrar a la mansión lo antes posible. La idea de ver a Adrick le aceleraba el pulso. La brisa fría del exterior chocó contra su cara.
Había pasado una hora en el interior cálido del auto y cuando los copos de nieve tocaron su cabeza un escalof







