Mundo ficciónIniciar sesiónAdrick sentía que había pasado una eternidad atrapado en el tráfico, ya había salido del estancamiento y estaba cerca de la mansión
—¿Podría apurarse? —le preguntó a la conductora tratando de sonar amable
—No. No puedo —contestó ella con un tono borde
—¡Joder! —gritó Adrick con una voz gutural. Le propinó dos golpes cargados de ira a la puerta.
La mujer detuvo el auto y bajó de él enfurecida. Adrick la miraba confundido por la ventanilla. Ella abrió la puerta







