Mundo ficciónIniciar sesiónKatherina lo pensó unos segundos, no quería subir al auto con Mía, estar con ella le generaba ansiedad; temía lo que era capaz de hacer o dejarse hacer, pero tampoco quería morir de hipotermia. Subió al coche, pero al asiento trasero. Ahí se sentía protegida de los encantos de Mía.
—¿Estás bien? —preguntó Mia mirando por el retrovisor, Katherina sintió nervios al ver lo fácil q







