Mundo ficciónIniciar sesión— No me hables como si fuese una imbécil, ¡he dicho que me folles, maldita sea! — Grito y la intensidad del agua aumenta y la gruesa vidriera de la ducha explota, dejándome inmóvil por la impresión.
— ¡Nala! — Vuelve a advertirme.
Todo se calma a nuestro alrededor y el agua empieza a salir con normalidad de la ducha y con toda la furia que siento, me pego contra el cuerpo de Ónix.<







