Salgo del gimnasio, voy directa a comer ya que Efrén es quien da pauta al “itinerario”, tengo algo ligero, tal vez porque no cené y mucho menos desayuné y ayer no fue como que realicé todas mis comidas. Con hambre como todo, pero no me dejan entrar en la cocina, así que las labores domésticas quedan pendientes. Me levanto y me meto en el cuarto, me baño muy rápido, me cambo, y maquillo, en media hora estoy lista. Sin distractores por el camino, hasta me he tardado. Efrén está en la puerta, list