Apenas y he logrado dormir, tengo todos los momentos, todo lo que he leido y el embarazo en la cabeza, sé que es arde, puedo escuchar movimiento fuera de este cuarto.
Erick está llamando a la puerta, respondo con un triste y lento —adelante— veo que la puerta se abre, trae un ramo tipo bouquet de rosas blancas, no son mis favoritas pero se ven demasiado bellas.
—Buenos días pequeña, ¿cómo te sientes? —dice dándome un beso.
Lo miro intentando no darle un golpe o llorar a mares.
—Enferma, ap