80. Nostalgia del pasado
Clara
Cierro la puerta del lujoso baño de mármol y me apoyo contra ella. El silencio me cae encima como una losa pesada, rompiendo la tensión que me sostenía en la sala. Mis manos tiemblan tanto que apenas puedo sostener las bolsas de papel satinado que Maximiliano me entregó.
Camino hacia la enorme encimera de piedra blanca y dejo caer los paquetes. El reflejo del espejo me devuelve una imagen patética. Tengo el uniforme arrugado, el cabello revuelto y esa mancha violácea en la mejilla que lat