51. ¿Cómo lo supo?
Clara
—Por fin despiertas, Soler.
La voz profunda, áspera y arrastrada me golpea los tímpanos antes de que mis ojos logren enfocarse por completo.
Su tono rasga el silencio de la habitación con una fijeza peligrosa. Parpadeo con fuerza una, dos, tres veces, luchando contra la neblina densa que me nubla la vista y el dolor sordo que me late con fuerza en las sienes.
El olor penetrante a alcohol antiséptico que flota en el aire me raspa la garganta, pero es eclipsado casi de inmediato por otra