124. Sin interrupciones
Max
El pequeño suelta una risita y niega con la cabeza, restándole importancia a mis celos infantiles con la madurez que a veces me falta a mí.
—Nooooo, es que Lucas cura a las personas, me curo a mi cuando estaba enfermo, ¿Recuerdas?. ¡Y yo quiero ser médico cuando sea grande! —declara con una firmeza que me hace sonreír de lado.
Siento una oleada de orgullo posesivo que me infla el pecho de manera automática.
No tengo nada en contra de mi mejor amigo y sé que su profesión es la mar de importa