114. Es un suicidi0
Maximiliano
Me agacho un poco hasta quedar a su altura, obligándola a sentir mi cercanía. La distancia entre nosotros se reduce a unos pocos centímetros, permitiéndome percibir el aroma sutil de su cabello y el ritmo acelerado de su respiración.
—¿Qué sucede, Clara? —le pregunto con voz suave pero firme, impidiéndole que escape de la conversación—. ¿Qué pasa?
—Nada, no pasa nada —miente, intentando adoptar una expresión neutral que no se cree ni ella misma.
—No regreses ahí. No te escondas otr