〚KATERINE〛
Estoy en la oscuridad de mi cuarto, las cortinas cerradas y la luna apenas filtrando su luz a través del vidrio. El teléfono sigue sobre la mesita, silencioso y traicionero, recordándome cada segundo que lo último que recibí de él podría ser lo último. Mis dedos lo acarician sin querer tocar la pantalla; es como si mi contacto con ese objeto pudiera de alguna manera traerlo de regreso, asegurarme que está bien. Pero no sucede. No hay respuesta.
Mi mente se desboca. ¿Por qué me envió e