〚KATERINE〛
La noche cae lentamente sobre el palacio y el silencio del dormitorio apenas es interrumpido por el murmullo del viento contra las ventanas. Estoy sentada en el borde de mi cama, las sábanas arremolinadas bajo mí, con el teléfono en las manos, y no puedo dejar de mirar la pantalla iluminada una y otra vez. El día ha terminado, pero mi mente sigue encadenada a él.
Siento un cosquilleo en el pecho cada vez que llega un nuevo mensaje de él. Nuestra conversación se ha vuelto constante, fl