〚KATERINE〛
El silencio es pesado, casi opresivo, interrumpido solo por el tic-tac constante del reloj de pared. Estoy al borde de la cama, observando sus manos sobre la colcha blanca. Están frías, temblorosas, como si parte de él ya se hubiera apagado. Quiero recordar la fuerza de aquel hombre que siempre parecía invencible, el Rey que sostenía al mundo sobre sus hombros, pero la imagen frente a mí lo contradice. Su rostro pálido, apenas animado por un hilo de vida, me rompe desde adentro.
—No…