〚GIANLUCA〛
El despacho huele a madera pulida, tabaco fuerte y al delicioso perfume de mi madre. Estoy sentado al borde de la mesa, con la espalda recta, las manos entrelazadas sobre el regazo mientras mi padre, discute con Fabio y algunos de los hombres más confiables sobre la situación en Calabria.
—La mercancía que debía llegar al puerto de Reggio nunca apareció —dice Fabio, golpeando suavemente la mesa con los nudillos—. Tenemos informes contradictorios de los transportistas y de los vigilant