Mundo ficciónIniciar sesiónAl regresar del paseo, felices, de pronto nos encontramos con la mirada aterradora de la tía Annette. Era evidente que se había asustado al vernos desaparecer sin avisar. Los tres nos sentamos en el salón bajo su atenta mirada.
—¿Mamá…? —inició a hablar Filomena.—¡Susss! —la calló, colocando un dedo en su boca.Fue en ese preciso momento que nos dimos cuenta de que, con






