Mundo ficciónIniciar sesiónEra el doctor de Lilian. Nadie mejor que yo conocía la terrible secuela que le había quedado de la operación que le realicé. Por eso estaba muy preocupado con lo que había sucedido. Lo vi en sus ojos: quería que le hiciera el amor desesperadamente, y estuve a punto de ceder al ver que con el aparato más bien se había desesperado más. No era que Alessandro, Damián y yo no hubiéramos compartido







