Mundo ficciónIniciar sesiónSalí corriendo y me encerré en mi habitación emocionada. ¡Nunca, pero nunca, había experimentado lo que me hizo sentir Gian! Estaba tratando de comprender qué era, cuando vi que Filomena entró y se acostó conmigo en la cama, sonriendo.
—No seas mala, mi hermana. Dime qué pasó —insistió emocionada—. ¡Estoy muriendo de la agonía! Dale, dime.Juntó sus






