Mundo de ficçãoIniciar sessãoALESSIA:
Busqué alrededor esperanzada de que salieran mis guardias a salvarme, pero nada. Todo era silencio y ese bruto delante de mí. En fin, estaba sola. Si papá me estuviera cuidando, ya habrían aparecido sus hombres. Vamos Alessia, tú puedes con este bruto.
Seguimos haciendo un semicírculo enfrentados. No lo dejé que fuera hacia donde Ray luchaba por despertarse.—¡Serás la perra con la que nos divirtamos






