Mundo de ficçãoIniciar sessão– ¿Cómo te fue ayer con Joseph?
– Bien… – Me limité a decir, pero para ser sincera fue más que eso, había sido magnífico.Me estremecí al recordar como nuestros ojos se cruzaron cuando entró por la puerta.Yo lo esperaba sentada en uno de los sillones de la inmensa sala de mi departamento.Con las piernas cruzadas, dejando al descubierto el liguero bajo mi vestido negro, corto, con amplio escote en el pecho y la espalda, era como llevar nada puesto, pero las reglas soci






