Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe empiezo a derretir en el sofá, los dedos se deslizan por mis muslos con tan solo recordar la sesión de ayer con Joseph. Tal vez deba requerir la ayuda de mi pequeño amigo vibrador.
– Me centraría tanto en ellos que seguramente te haría correr.– Mm –gemí más fuerte, apropósito.Su respiración empezó a acelerarse, veía como su pecho subía y bajaba.– Sigue… – le incité.– Empezaría a bajar por tu esternón… – Me toqué justo ahí, en medio de mis pechos como






