Alaric
—Tuvimos visitas del enemigo, eso era claro, pero no podíamos hacer nada. Sabíamos que Elías, el guerrero, estaba afuera. Él se comunicaba con nosotros como podía, y luego, afortunadamente, llegó Luna Blanca. Nosotros aguantamos lo que pudimos. Por suerte, el castillo estaba preparado para resistir mucho tiempo sin acceso al mundo exterior —explicaba Rachel, detallando lo vivido durante nuestra ausencia.
Habían pasado semanas. El tiempo en el jardín parecía transcurrir de manera diferente