Alaric
—¿Cómo es esto posible? ¡Estaban debilitados esos estúpidos prisioneros! ¡Semanas atrapados en mis mazmorras! ¡Yo mismo había golpeado, cortado y torturado a Félix!—grito, desaforado, mientras sigo a Amelia. Me percato de que su expresión es de puro terror.
—¿Qué más sucedió? —pregunta Xavier, justo cuando llega a mi lado, llamando a los guerreros.
—Debemos monitorear los alrededores. Tienen que haber ido a algún lado. Seguiré su olor —dice Damián, antes de alejarse rápidamente. Mie