Alaric
Cuando uno quiere olvidarse del mundo y pensar en otra cosa, el tiempo pasa lentamente. Había atravesado todas las etapas: negación, dolor, miedo y desesperación. Y ahora sentía que no me quedaba nada más por hacer, solo esta terrible y lenta espera que no me llevaba a ninguna parte. Mis guerreras hacían todo lo posible para que todo funcionara bien, pero por las noches escuchaba llantos. Nadie movía los libros de ella, sus cosas. Todo el reino sufría por su reina.
—Su Majestad, necesit