Alaric
Me había quedado hasta tarde con los preparativos. Estaba todo dispuesto, solo me quedaba una cosa por hacer para asegurar la seguridad del castillo y de todos. Realmente, la corona es pesada para quien tiene que llevarla, pues cuando yo quería quedarme simplemente pensando en ella, llorando por ella. Pero tenía que estar atento a resolver los últimos detalles y prever todo lo que podría suceder en el reino, con miles de vidas que dependían de mí. Rogaba a la luna que mi amor resistiera,