Especial. Úrsula, Andrea y Vladimir.
Especial. Úrsula, Andrea y Vladimir.
El burdel de Úrsula no tenía ningún nombre, no lo necesitaba. En aquella pequeña manada del sur, todos sabían dónde encontrarlo: una casa de madera con faroles rojos que parpadeaban como luciérnagas cansadas, y una puerta que nunca cerraba del todo. Allí, entre cortinas raídas, risas fingidas y perfumes baratos, Úrsula reinaba como madame, una sombra de lo que alguna vez fue.
Había sido Luna. Hermosa, altiva, con la espalda recta y el mentón siempre en al