A pesar de haber sentido a Maxwell seguía destrozada, cuando la pasión del momento cesó, el sabor amargo en mi boca se volvió a apoderar de mí. Las palabras de Jess volvían a repetirse en mi mente, como si estuviera la misma cinta reproduciéndose una y otra vez.
Maxwell se había quedado dormido esa noche luego de tocar la almohada, pienso que se sentía en paz por las palabras de su padre, me lo había contado y aunque no hubiera aceptado lo nuestro, sonaba como un mejor escenario que el mío.
Tam