AELIANA
Los últimos tres días se me pasaron volando.
Eso significaba que había dejado pasar varias oportunidades de escapar. No pude hacerlo, no le veía sentido a huir cuando Kingston y yo ya estábamos atados. El vínculo significaba que siempre iba a terminar volviendo a él, y él no lo iba a romper, así que estaba atrapada.
Kingston no fue a la prueba del vestido. Tampoco fue a la cena de ensayo, que era de lo más necesaria. Nada de esto me parecía bien; se suponía que era mi boda y, sin embarg