Mundo ficciónIniciar sesiónEros.
El jodido mundo me da vueltas alrededor, comienzo a ver borroso y las palmas de las manos me hormiguean, caigo como una piedra en la silla de la sala de espera del hospital militar y entonces maldigo el dia en el que conocí a Eva Larsson, ¡Demonios! Esa mujer no ha hecho mas que complicarme la existencia. Se supone que ella era nada mas la ficha en mi juego de ajedrez en contra de Sotavento, pero es que este juego se ha empezado a salir de mis manos







