Mundo ficciónIniciar sesiónEva.
–Ustedes no saben con quién demonios se están metiendo – le digo a los dos soldados que me llevan escoltada hasta la salida – ¡Yo tambien tengo derecho de estar en este maldito club! – grito – yo tambien soy parte del ejercito de este país, ¿Es que mi palabra no vale? ¿Mi identificación? – pregunto.
Miro con el rabillo a uno de ellos, se ve apenado, como si estuviera actuan







