También había un audio… como una despedida. Una grabación que sonaba a última voluntad. En ella, revelaba el verdadero corazón de mi esposo. Cómo, desde hace tiempo, se inclinaba por otra mujer. Y cómo yo, al final, decidí ponerle fin a este matrimonio absurdo.
La última frase de la voz en esa grabación era tranquila, pero rotunda:
—Si este vínculo fue una farsa desde el inicio, entonces los libero a ambos… y me libero a mí también.
Ese video, junto con el audio, desató una tormenta en las mana