Capítulo 28. Una difícil decisión
Isaac
La sangre que se agolpa en mi garganta me hace toser con frenesí, cuando despierto del desmayo y regreso a la realidad. Mi cuerpo malherido duele con cada pesada inhalación, pero me esfuerzo por seguir aquí. Me aferro a la vida como nunca pensé hacerlo, y no es por mí que lo hago. No me daré por vencido; no ahora.
Un frío mortal me estremece con cada gota de sangre que brota de mi cuerpo. He perdido la conciencia en más de una ocasión, pero siempre vuelvo a despertar.
Cierro los ojos y de