POV Amatissa
Vi cómo Jorge era echado de la mansión sin ninguna dignidad. Sus gritos resonaban en el aire nocturno, desesperados, aferrándose al nombre de mi hermana como si eso pudiera salvarlo. Pero no sirvió de nada. Nadie lo defendió. Nadie lo escuchó.
Y lo más importante… ella no hizo nada.
Observé a Serafina. Su cuerpo estaba tenso, rígido, como si quisiera correr tras él, pero algo la detenía. Tal vez el miedo. Tal vez la presión de todos. O tal vez… ya estaba empezando a perder.
—Vamos,