POV Astra
Dejé el auto bruscamente frente a la vieja bodega.
El motor seguía encendido, pero ni siquiera me importó.
Solo tomé la pistola del asiento del copiloto y salí de inmediato. El aire frío del lago golpeó mi rostro mientras corría a toda velocidad hacia el enorme edificio oxidado. Mi respiración estaba agitada, y el sonido de mis pasos parecía demasiado fuerte en medio de aquel silencio aterrador.
Todo se veía abandonado. Oscuro. Vacío.
Pero mi corazón sabía que no lo estaba.
Cassian est