POV Astra
Apenas abrí los ojos, estiré la mano por reflejo hacia el otro lado de la cama… pero estaba vacío.
Sonreí lentamente.
Mi angelito ya se había ido.
El aroma de ángel seguía impregnado entre las sábanas, mezclado con el perfume masculino que siempre lograba dejarme aturdida. Cerré los ojos un instante, recordando su voz grave murmurando mi nombre horas antes, sus manos sobre mi cintura, la manera en que me había mirado como si yo fuera lo único importante en este maldito mundo.
Mi corazó