POV Astra
—¿Qué haces tú aquí? ¿Me estás… siguiendo?
La pregunta salió de mis labios cargada de burla, pero por dentro sentí una punzada incómoda al verlo ahí, parado frente a mí como un fantasma del pasado que se negaba a desaparecer.
Albert tensó el rostro de inmediato.
Sus ojos oscuros se endurecieron y sus manos se cerraron en puños con tanta fuerza que los nudillos se le pusieron blancos. Parecía contenerse apenas.
—¿Por qué estás en este hotel? —preguntó con voz grave—. ¿Qué haces aquí, As