POV Astra
Cassian casi soltó un brinco al verme entrar, como si lo hubiese descubierto infraganti en medio de un crimen.
Por un segundo, la máscara de perfección del heredero se resquebrajó, revelando a un hombre vulnerable.
—Yo… eh… —balbuceó, pero su desconcierto duró apenas un suspiro. Rápidamente, su voz temblorosa se transformó en cinismo puro, recuperando esa arrogancia que tanto detestaba—. Buenas noches, futura esposa.
Abrí la boca indignada, sintiendo cómo la bilis subía por mi garganta