POV Amatissa
Observé sus ojos grandes, intensos, como dos abismos que me atraían y me aterraban al mismo tiempo.
Sus pestañas espesas hacían que todo en él se viera más profundo, más peligroso.
Sentí un escalofrío recorrer mi espalda.
Ahora podía verlo con claridad: Jorge no tenía nada que ver con este hombre. No había comparación posible.
Y entonces, una pregunta me golpeó con fuerza: ¿por qué mi hermana había robado a mi marido y dejado al suyo? La confusión me mordía el alma, y a la vez un